
Tic-tac, tic-tac suena el reloj, no te das cuenta y suena y suena, un incesante sonido. Lo conocemos desde siempre, pero no te das cuenta, cada tic y cada tac es diferente, cada uno con una experiencia diferente, o sentido por tu corazón diferente, con tu pareja; se siente que el tiempo vuela, no te das cuenta y tiene que llegar la dolorosa partida, y en el momento que se separan y te sientas frente al reloj a contar los minutos que faltan para volver a verlo se te hace inalcanzable, no pasa el tiempo, no se mueve el minutero.
No te das cuenta y pasa un segundo, un minuto, una hora, un día, un mes, un año, muchos años, una vida. Si miras hacia atrás ya nada es igual, esa tienda de libros que visitabas en bicicleta que jurabas conocerla ya no es igual, o esa chica que odiabas sin razón alguna de un momento a otro ya no hay rencor, los amigos que fueron o los que todavía están, sus look`s, sus vidas, sus piezas.
No me di cuenta y todo se me vino encima, no me di cuenta que mi tic-tac continuo y yo me quede estática en un mar sin olas, sin vida. Veo como todo avanza y yo quedo aquí sin poder moverme, sintiendo piedras en los pies y una mordaza en la boca, no puedo moverme ni pedir ayuda.
Mi vida, nuestra vida es ahora, no hay que esperar el día hay que vivir el día, no pensar en pasado ni futuro solo en el presente, el que haré para que funcione.
Mi mente, mis pensamientos se desvían, no puedo seguir con mi tic-tac, el pum-pum de mi corazón no me deja, su rostro vuelve, sus ojos, sus manos, su olor, su nombre me persigue. Tic-tac, el tiempo pasa y lo que siento se hace más fuerte, si sigue el tic-tac mi corazón se saldrá de su lugar y alguien lo tendrá que recoger.
El pum-pum se disipa poco a poco, se encuentra a la misma velocidad pero lo escucho poco, el sonido se aleja las luces bajan, pero el tic-tac de mi vida no cesa.
Ivonne Vidal 11.09




No hay comentarios:
Publicar un comentario